Cookies en Buhonea

Usamos cookies necesarias y, opcionalmente, analíticas. Puedes aceptar, rechazar o configurar. Cambia tu elección en cualquier momento desde el pie de página.

Método Saya

Entrena fuerte. Piensa claro. Reacciona mejor.

Método Saya

No nació en un gimnasio

Quién soy

Javier Martínez

Edad
46 años
Ubicación
Aldaia
Estado
Activo

Cómo comenzó todo

Nació muchos, muchos años antes...
Cuando era niño, descubrí que la vida podía ser un auténtico infierno sin puertas ni ventanas. Con el tiempo, acepté que había cosas que no podía controlar ni entender...
Un día, sentado en el suelo de casa de mis abuelos, vi por primera vez Dragon Ball en TV3. Aquella serie no solo me enseñó lo que a toda una generación; me mostró algo mucho más importante: que una persona podía entrenar para convertirse en una mejor versión de sí misma. Esa fue la chispa...
Con ocho años empecé a entrenar solo. No porque quisiera —convertirme en Goku—, entrenaba porque sentía que, si algún día era más fuerte, también estaría más preparado para afrontar lo que la vida me pusiera delante. Quería convertirme en alguien capaz de levantarse una vez más. Entrenaba porque era el único momento del día en el que dejaba de sentirme indefenso ante lo que me rodeaba. Y, sin saberlo, también estaba empezando a aprender a cuidar mi mente.
Entrené durante años, sin redes sociales, sin seguidores, sin que nadie supiera realmente lo que estaba haciendo. Simplemente entrenaba y volvía a entrenar otra vez.
Con el tiempo descubrí que aquello no solo estaba cambiando mi físico. También estaba cambiando mi forma de pensar, mi manera de reaccionar y mi forma de mirar el mundo.
Hoy, después de casi 37 años entrenando, sigo creyendo exactamente lo mismo que aquel niño que necesitaba encontrar un lugar seguro. Solo que ahora lo entiendo como mi propia filosofía:
Entrenar no sirve únicamente para estar más fuerte u obtener un buen cuerpo. Sirve para vivir mejor contigo mismo, conocerte, saber tus límites y cuidar de tu salud. Y eso no tiene precio.
Asumo que no había estado entrenando únicamente mi cuerpo. Había construido una forma diferente de entender el entrenamiento y de alinearme con mi mente. Una forma en la que la fuerza física y la estabilidad emocional dejan de ser caminos separados.
Y, así, nació mi metodología Saya.
No para fabricar cuerpos perfectos, sino para ayudar a otras personas a volver a confiar en sí mismas. Porque, para mí, el verdadero entrenamiento empieza ahí: en descubrir que puedes superarte, que vas a caer y que también puedes aprender a levantarte una vez más. Recordar que no es solo por ti, sino para poder sostener a otros cuando les toque caer. Lo que aprendas puede convertirse en el refugio de alguien más.

EL ENTRENAMIENTO TIENE UN PROPÓSITO BIOLOGICO Y PSICOLOGICO, NO SOLO ESTETICO.

El cuerpo cambia cuando entiende que importa. La mente cambia cuando descubre que puede. Preparación física y mental basada en cómo el ser humano aprende a adaptarse, superar obstáculos y volver a confiar en sí mismo. No entrenamos músculos.

Entrenamos personas.